Incendios Forestales

Los incendios forestales, incluidos los incendios de pastizales y los incendios de bosques, son una preocupación constante donde hay clima seco y caluroso.

Durante un incendio forestal, la gente en los alrededores puede sufrir efectos adversos en la salud debido a la exposición al humo. Hable con su médico sobre cómo prepararse y protegerse usted y su familia del humo. Esto es especialmente importante si alguien en su hogar se encuentra en una de estas categorías: trabaja al aire libre; es menor de 18 años o mayor de 65 años; o tiene asma, EPOC u otras enfermedades pulmonares, enfermedad cardíaca crónica o diabetes. 

Si tiene problemas respiratorios, busque atención médica de emergencia inmediatamente.

Recomendaciones generales

  • Quédese adentro: las personas que viven cerca de las áreas afectadas por el incendio deben permanecer en el interior, a menos que las autoridades locales lo contrario, y evitar respirar humo, cenizas y otros contaminantes en el área.
  • No cuente con una mascarilla antipolvo: las máscaras antipolvo comunes, diseñadas para filtrar partículas grandes, y las mascarillas faciales de tela no ayudan. Todavía permiten el paso de las partículas más pequeñas y peligrosas. Las máscaras antipolvo especiales y más caras con un filtro N-95 o filtro N-100 filtra las partículas finas dañinas, pero es posible que no se ajusten correctamente y sean difíciles de usar para las personas con enfermedades pulmonares.
  • Si tiene una enfermedad pulmonar, consulte con su médico antes de usar una máscara N95. Estas máscaras pueden dificultar la respiración de cualquier persona y solo deben usarse si debe salir al aire libre.
  • Debido a la pandemia de COVID-19, es posible que las mascarillas N95 no estén fácilmente disponibles debido a la escasez y porque son necesarias para los trabajadores de atención médica de primera línea.
  • Tome precauciones para los niños: se deben tomar precauciones adicionales para los niños, que son más susceptibles al humo. Sus pulmones aún se están desarrollando y respiran más aire (y por consiguiente, más contaminación) por su tamaño que los adultos. Los niños no deben usar mascarillas N95 porque es probable que estas no se adapten de manera adecuada.
  • Suba las ventanas de su auto: cuando conduzca su automóvil en áreas con humo, mantenga las ventanas y las rejillas de ventilación cerradas, y opere en la configuración de "recirculación", incluso cuando use aire acondicionado. 
  • Proteja el aire de su hogar: permanezca adentro lo más que pueda, con puertas, ventanas y compuertas de la chimenea cerradas y preferiblemente con aire limpio que circule a través de los acondicionadores de aire y filtros de aire. Use acondicionadores de aire en la configuración de recirculación para evitar que entre aire exterior a la habitación. Los dispositivos de limpieza de aire que tienen filtros HEPA pueden brindar protección adicional contra el hollín y el humo. Coloque toallas húmedas debajo de las puertas y otros lugares donde el aire exterior pueda filtrarse. 
     Asegúrese de elegir un purificador de aire que no genere ozono, un gas nocivo que puede representar una grave amenaza para la salud.
  • Cree una habitación limpia: si los niveles de humo en su área no son saludables y se espera que permanezcan así por un tiempo, considere la posibilidad de crear un espacio especial llamado “habitación limpia” en su hogar para reducir su exposición al humo de incendios forestales peligroso o insalubre en el interior. La Agencia de Protección Ambiental tiene instrucciones aquí. 
  • Prepárese para evacuar si se le indica. Escuche a sus funcionarios locales o estatales y protéjase a usted y a su familia.
  • No haga ejercicio al aire libre: si vive cerca o en los alrededores, no haga ejercicio al aire libre, especialmente si huele humo o nota irritación en los ojos o la garganta.

Con los incendios forestales cada vez más frecuentes, es importante protegerse contra los riesgos para la salud del humo de los incendios forestales.

Si tiene una enfermedad pulmonar, una enfermedad cardíaca crónica o diabetes

  • Consulte a su médico: las personas con asma u otras enfermedades pulmonares, enfermedades cardiovasculares o diabetes deben consultar con su médico sobre cualquier cambio en la medicación que pueda ser necesario para hacer frente a las condiciones del humo.
  • Esté atento a los síntomas: los niveles más altos de humo en algunas áreas pueden dificultar la respiración. Si tiene síntomas, intente comunicarse con su médico. Si no puede, los pacientes con asma pueden seguir el plan de acción contra el asma y los pacientes con EPOC pueden seguir el Plan de acción para la EPOC desarrollado con su médico. Use su medidor de flujo máximo si se lo recetaron. No dude en tomar sus medicamentos y use la gama completa de medicamentos que su médico le ha recetado.
  • Pregunte sobre su uso de oxígeno: las personas que usan oxígeno no deben ajustar sus niveles de ingesta antes de consultar a un médico. (Llame a su médico ANTES de realizar cualquier acción).
  • Sepa cuándo buscar atención médica: si los síntomas no se alivian con los medicamentos habituales, busque atención médica. Síntomas a tener en cuenta: sibilancias, falta de aire, dificultad para respirar por completo, pesadez en el pecho, aturdimiento y mareos. Si tiene alguna inquietud o pregunta, comuníquese con su médico.
  • Esté atento a los problemas respiratorios después de la exposición: si presenta tos persistente, dificultad para respirar o dolor al respirar, llame a su médico. Los primeros síntomas pueden aparecer hasta 24 a 48 horas después de la exposición. El humo puede permanecer en áreas durante muchos días después de que los incendios hayan terminado.

Limpiar

Los residentes y voluntarios deben tener cuidado durante la limpieza porque el proceso involucra cenizas y otras fuentes de contaminación.

  • Evite el polvo y el hollín: las personas con problemas pulmonares o cardíacos deben evitar las actividades de limpieza y las áreas donde haya polvo u hollín.
  • Reduzca el polvo y el hollín: humedezca completamente el área con polvo y hollín antes de limpiar. Esto ayudará a reducir la cantidad de partículas que se transportan por el aire.
  • Cúbrase la cara: use una mascarilla antipolvo adecuada durante la limpieza, una con filtro HEPA o una mascarilla N-95.
  • No moleste: si se sospecha exposición a asbesto u otros materiales peligrosos, no perturbe el área. Las máscaras antipolvo no protegen contra el asbesto.

Recursos

Para obtener más información sobre la recuperación ante desastres, comuníquese a nuestra Línea de ayuda pulmonar al 1-800-LUNGUSA.

Page last updated: December 9, 2020

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