Sandy G.

Sandy G.'s headshot

Empecé a fumar de muy joven y llegué a fumar un paquete por día durante 35 años. Mi padre y mi hermana mayor murieron por cáncer de pulmón y ojalá hubieran podido aprovechar la tomografía de dosis baja, que podría haberles ayudado a salvar sus vidas.

Yo dejé de fumar hace apenas cinco años y siempre me he hecho radiografías de tórax todos los años, junto con mi chequeo anual. El año pasado, mi médico me habló acerca de la exploración por tomografía, que ahora reemplaza a la radiografía, y me dijo que tenía una tasa de éxito mucho mejor en la detección temprana de cáncer de pulmón. La noticia me entusiasmó y programé la mía tan pronto como pude.

La prueba en sí misma es fácil, indolora y casi relajante. Fue un alivio saber que mi prueba fue negativa y me puse contenta de que mi médico me hablara al respecto. En base a mis antecedentes familiares, considero que esta prueba de detección me salvó la vida y la repetiré todos los años.

Aliento a todos a que le pregunten a su médico acerca de la tomografía de de dosis baja y que aprovechen esta prueba de detección. A veces, dejar el asunto de lado parece ser más fácil que afrontar un resultado desagradable, pero en este caso podría salvarle la vida.

Publicado por primera vez: 24 de agosto de 2017