Martha S.

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En agosto de 2008, a los 65 años, estaba recibiendo terapia física en un centro médico donde vi un póster que publicitaba tomografía de dosis baja para la detección temprana del cáncer de pulmón. Yo había fumado durante, al menos, 20 años y, aunque hacía más de 10 años que había dejado, sabía que estaba en riesgo de tener cáncer de pulmón. A pesar de no tener síntomas, decidí hacerme el examen de detección, y eso me salvó la vida.

Había un nódulo muy pequeño visible en el pulmón izquierdo pero era demasiado pequeño para una biopsia. Así que tuve que esperar tres meses antes de poder hacerme otra prueba. Incluso entonces, el nódulo era apenas más grande y todavía no tenía el tamaño suficiente para hacer una biopsia. Por suerte, mi cirujano sugirió extirparlo. Un patólogo analizó el nódulo en la sala de operaciones y, dado que era maligno, mi cirujano extirpó el lóbulo inferior de mi pulmón izquierdo. El cáncer estaba en estadio 1A y no requirió tratamiento. Me hago una exploración de seguimiento una vez al año y he tenido la bendición de mantenerme sin cáncer.

El cáncer de pulmón de me cambió la vida por completo. Empecé a enfocarme en ser una sobreviviente, no solo para mi esposo y para mí, sino para mis hijos y mis nietos también. Porque he agradecido esta bendición que me fue dada, empecé a trabajar como voluntaria en un hospital en un grupo de apoyo para el cáncer. Me relacioné con la American Lung Association en su iniciativa “Rostros del cáncer de pulmón” (Faces of Lung Cancer) y participé en dos ediciones de Lung Association Fight para Air Walks. Cuanto más aprendía del cáncer de pulmón, más quería marcar una diferencia. Aprendí que cada 5 minutos, a una mujer en EE.UU. le dicen que tiene cáncer de pulmón, es decir que es el asesino de mujeres número uno en nuestro país, superando al cáncer de mama en 1987, y que la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón en las mujeres se ha duplicado en los últimos 35 años. Es un hecho, cualquier hombre o mujer, en cualquier momento, a cualquier edad, puede contraer cáncer de pulmón.

Mi lema: M.O.Y.P.: Mantenerme optimista y positiva me dio la decisión y el compromiso para hacer lo que pudiera para generar conciencia, para procurar dinero para investigación y luchar contra el estigma asociado con el cáncer de pulmón. Me uní a otros defensores de la salud y sobrevivientes del cáncer de pulmón y traté de formar un grupo sin fines de lucro para ayudar a otras personas que están atravesando las mismas experiencias con los mismos sentimientos y emociones que atravesamos tras recibir el diagnóstico de cáncer de pulmón.

Ocho años después, mi familia y la fe me siguen motivando a tratar de marcar una diferencia. Las estadísticas siguen mostrando que las muertes por cáncer de pulmón entre las mujeres superan a las muertes por cáncer de mama. Lamentablemente, el dinero invertido en la investigación del cáncer de pulmón es mucho menos. Necesitamos fondos para la investigación con el fin de aprender más acerca de las causas del cáncer de pulmón aparte del tabaquismo, por ejemplo el radón. Se necesitan fondos para promover la detección temprana. Yo soy el ejemplo perfecto de alguien cuya vida fue salvada porque mi cáncer se detectó tan temprano debido a la prueba de detección temprana. También necesitamos fondos para diseñar tratamientos más personalizados para aquellos a quienes se les diagnosticó la enfermedad. Mi meta es mantenerme en la primera línea en la lucha contra el cáncer de pulmón, y estoy orgullosa de ser una heroína de la FUERZA DEL PULMÓN.

Publicado por primera vez: 22 de febrero de 2016